El giro que lo cambia todo
El cambio no ocurre en la sesión. Ocurre en la semana.
La hora que pasan juntos sirve para entender qué pasa, abrir la Escritura y decidir qué hacer. Pero la vida se vive los otros seis días — y ahí es donde una persona empieza a responder distinto, o no. Por eso la tarea no es un extra al final: es el instrumento del método, y el consejero prepara la próxima antes de que termine ésta.
Corolario práctico, y es lo que más ordena un caso: cuando la tarea no se hace, eso no se pasa por alto ni se castiga — se convierte en el tema de la próxima sesión. La razón por la que no se hizo suele ser el dato más valioso del proceso.