Consejería bíblica

El método que ya practicas, con sus instrumentos en orden

El PDI, el acuerdo, la tarea, el informe de caso, el cierre — los instrumentos de la consejería bíblica viven hoy en papel y archivos dispersos. Iglesia Fiel los pone en una sola herramienta: en tu pantalla y en el teléfono de tu aconsejado.

Incluida en todos los planes · Sin tarjeta · Soporte en español

El problema

El software genérico trata la consejería como citas y notas

El método no cabe en un campo de texto. La tarea que es diagnóstica, el informe que alimenta la supervisión, el cierre que se prepara desde el principio — nada de eso existe en un CRM con un módulo de "notas de consejería". Y los instrumentos reales quedan donde siempre: en carpetas de papel y documentos de Word que no conversan entre sí.

El módulo, fase por fase

Las cuatro fases del modelo, con sus instrumentos

No inventamos un flujo: seguimos el que enseña la consejería bíblica. Cada fase trae los instrumentos que ya conoces, conectados entre sí.

1

Admisión

Antes de la primera sesión, el consejero ya sabe quién llega.

PDI de catorce ámbitos

El aconsejado lo llena en su teléfono, a su ritmo, antes de la sesión 1. De lo menos a lo más íntimo, y todo opcional.

Acuerdo de consejería

Con los límites de la confidencialidad explícitos, versionado por congregación, aceptado presencialmente o desde el teléfono del aconsejado.

Protocolo de riesgo

Configurable por iglesia: qué hacer ante crisis, abuso o riesgo — visible donde se necesita, cuando se necesita.

Las tres categorías

Lo que hizo, lo que le hicieron, lo que le pasó — el problema se define en categorías bíblicas antes de traducir vocabulario clínico.

2

La primera sesión

No es una sesión ordinaria con otro contenido: tiene otros pasos, y el editor lo sabe.

¿Es realmente creyente?

La pregunta de 1 Corintios 2:14, registrada — porque de ella depende todo el enfoque.

Obtención del compromiso

Tener relación no es tener involucramiento. Se pregunta en voz alta y se registra: quiere continuar, se compromete a la tarea, en qué momento del día la hará.

Esperanza con su texto

Un elemento del método, no el tono de la sesión. Si no se registra, no alimenta el informe ni la bitácora.

3

El proceso

Cada sesión sigue los pasos del método, y lo que se registra se vuelve a usar.

La sesión, en sus siete pasos

Revisión de la tarea, datos recogidos, instrucción (poner fuera / poner en su lugar), Escrituras, esperanza, tarea, oración.

Tarea con las ocho características

Qué pasaje, cuántas veces por semana, qué columnas anota, cuántos minutos. La gente no cambia en la nebulosa.

El diario del aconsejado

El registro de ira con sus columnas clásicas, una entrada por episodio, en su teléfono. No se puede reescribir: un diario editable deja de ser evidencia.

Agenda del caso

Los ocho temas base sembrados con un clic, más los objetivos propios del caso, ordenados.

Informe de dieciséis preguntas

Precargado con lo ya registrado en la sesión. La historia del cambio se acumula, fechada, informe tras informe.

Bitácora del caso

La planilla matriz calculada sola: qué se asignó, qué se enseñó, qué se cumplió — y el patrón de incumplimiento marcado, que es lo que pide escalar.

Supervisión

La supervisión lee y comenta el informe; no lo edita. El caso reservado no lo ve nadie más que el consejero y las partes.

4

El cierre

El cierre se prepara desde el principio, no se anuncia al final.

Los criterios de alta

Las cuatro P de Adams y los nueve indicadores de la formación de internos, como lista que informa — nunca como trámite que bloquea.

Espaciado de sesiones

Las últimas sesiones a dos o tres semanas, como prueba de que la persona se sostiene sin la cita semanal.

Plan de tres meses

Lo escribe el aconsejado en su teléfono, no el consejero. Es su primera tarea autoasignada y funciona como examen final.

Carta de cierre y sesión de control

La carta que nombra lo que Dios hizo, la revisión final de lo memorizado, y el control a los dos o tres meses — con recordatorio automático al consejero.

El motor del método

La tarea es diagnóstica — y acá se nota

El cumplimiento de la tarea es en sí mismo información pastoral. Por eso la tarea no es un texto suelto: está ligada a su sesión, tiene lo concreto definido, y el aconsejado la lleva en su teléfono.

Asignada desde la sesión

Cada tarea queda ligada a la sesión que la asignó. La trazabilidad alimenta la bitácora.

Llenada donde ocurre la vida

El aconsejado anota cada episodio en su teléfono, cerca de donde pasó — no un resumen la noche antes.

Revisada la semana siguiente

El paso 1 de cada sesión es la revisión de la tarea anterior, con el diario del aconsejado a la vista.

Leída como patrón

Dos sesiones seguidas sin tarea hecha se pintan solas en la bitácora. Una tarea sin hacer es información; dos seguidas piden preguntar por qué.

Un registro que se puede reescribir deja de ser evidencia de lo que pasó, y pasa a ser evidencia de lo que uno prefiere haber pensado. Por eso el diario del aconsejado es de solo-agregar.

Confidencialidad por diseño

Lo que se confía en consejería no es un dato más

El control de acceso se aplica en el servidor, no en la pantalla — y está probado contra el caso adversarial.

Solo el consejero y la supervisión

Los casos no son visibles para el resto del liderazgo ni para la congregación. La capacidad de consejería se asigna por perfil.

El caso reservado

Para líderes-aconsejados o casos sensibles: ni el pastor principal lo ve. Solo el consejero y las partes.

Supervisión que no edita

La supervisión lee el informe y lo comenta. Las respuestas del consejero no se tocan.

Acuerdo con límites explícitos

El aconsejado acepta un acuerdo que dice qué es confidencial y cuáles son los límites bíblicos de esa confidencialidad.

Para ser claros

Lo que esta herramienta no hace

  • No reemplaza al consejero, su formación ni su supervisión. Es la carpeta de instrumentos, no el consejo.
  • La inteligencia artificial solo sugiere — pasajes, ideas de tarea. El juicio pastoral es siempre del consejero, y nada se envía sin su decisión.
  • El supervisor externo a la iglesia hoy recibe el informe impreso o en PDF. El acceso invitado con cuenta propia está en el plan, pero todavía no existe — preferimos decírtelo a que lo descubras.
  • No estamos certificados ni avalados por ACBC ni por ninguna asociación. Construimos sobre el modelo de consejería bíblica que esas formaciones enseñan, y el módulo se contrasta con ese modelo, instrumento por instrumento.

Preguntas frecuentes

¿Qué modelo de consejería sigue el módulo?

El modelo de consejería bíblica (nouthética) de la tradición de Jay Adams: las cuatro fases, la dinámica de despojarse y vestirse de Efesios 4, la tarea como motor del cambio, el informe de caso y el cierre con plan propio. El módulo se construyó contrastándolo fase por fase con la práctica documentada del método.

¿El aconsejado necesita la app?

Para sacarle el máximo, sí: el PDI, el acuerdo, las tareas con su diario y el plan de tres meses le llegan a su teléfono (iOS y Android). Pero el consejero puede registrar el acuerdo presencialmente y llevar el caso completo desde la web si el aconsejado no usa la app.

¿En qué plan está incluida la consejería?

En todos. La consejería es un módulo base de la plataforma: no está gateada por precio, sino por capacidad — solo los consejeros designados por la iglesia la ven.

¿Puedo imprimir el informe para mi supervisor?

Sí. El informe de caso y la bitácora tienen vista de impresión pensada para PDF: sin bordes de interfaz, con las respuestas completas. Es el camino actual para la supervisión externa a la iglesia.

¿Qué pasa si el aconsejado es un líder de la iglesia?

Para eso existe el caso reservado: ni el pastor principal ni la supervisión lo ven — solo el consejero que lo lleva y las partes. La restricción se aplica en el servidor y está probada contra consultas directas.

Lleva tus casos con el método, no a pesar de él

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